Qué posiciona de verdad
Los buscadores llevan dos décadas afinando un solo juicio: ¿responde esta página, de verdad, la pregunta que
alguien escribió? Todo lo demás es secundario. Por eso la mayor parte de nuestro trabajo de SEO no es un
truco sobre el marcado; es la sustancia de las propias páginas.
01 Una página por intención
Quien busca un servicio, quien compara enfoques y quien ya te conoce hacen tres búsquedas distintas, y
cada una merece su propia página con su propia respuesta. Antes de dibujar el mapa del sitio, trazamos
las búsquedas que importan a tu negocio, para que la estructura del sitio refleje la estructura de la
demanda. Una página que intenta responder cuatro intenciones a la vez no suele posicionar para ninguna.
02 Profundidad con calidad, nunca extensión por extensión
Las páginas superficiales no posicionan ni convierten: un encabezado y dos frases donde el visitante
necesitaba una respuesta real fallan en ambos frentes. Pero el relleno es igual de dañino, porque un
lector que tiene que vadear paja se marcha, y los buscadores observan lo que hacen los lectores. Cada
página lleva la sustancia que su función exige, cubre los subtemas que espera quien busca, y ahí se
detiene.
03 Escrito desde el conocimiento de primera mano
Los sistemas de posicionamiento modernos premian la experiencia demostrada: páginas escritas por
personas que de verdad hacen el trabajo, con los detalles que solo la práctica produce. Redactamos tus
textos a partir de tu material y de tu propia manera de describir el trabajo, y no inventamos
estadísticas, credenciales ni testimonios para decorarlos. Lo que una página afirma, puedes
respaldarlo.
04 Encabezados que responden, enlaces que orientan
Los encabezados se escriben como respuestas a las preguntas que alguien escribió, en orden y de nivel
en nivel, en lugar de decorar el diseño. Los enlaces internos hacen la jerarquía legible en ambas
direcciones: un lector siempre sabe dónde está, y un rastreador siempre sabe qué página es la
autoridad sobre qué tema.